Reaprender a confiar: Restablecer la confianza en uno mismo después de que se haya roto.
- Justine Astacio, LMHC

- 1 nov 2023
- 4 min de lectura
La confianza es un aspecto delicado de nuestras vidas que, una vez rota, puede ser difícil de reconstruir. Ya sea que hayas experimentado traición, decepción o hayas cometido errores, reaprender a confiar es esencial para el crecimiento personal y el bienestar general.

La confianza es un componente valioso en nuestras vidas. Nos da la seguridad para relajarnos y disfrutar de la vida, sabiendo que alguien o algo nos respalda y cuidará de nosotros si es necesario. La confianza es la piedra angular de cualquier relación sana. Por eso, cuando experimentamos una ruptura de confianza, nos sentimos profundamente conmocionados. Las grietas en nuestra base, antes sólida, dan paso a la autoculpabilidad, el autodesprecio y la duda.
Cuando esto sucede, comenzamos a cuestionar todo y a todos a nuestro alrededor. Nos volvemos hipervigilantes en nuestras relaciones, buscando constantemente indicios de que no son lo que parecen. Esto puede ser agotador y hacernos sentir aún más aislados que antes de la traición.
Reconstruir la confianza es un proceso desafiante y delicado, y comienza por reparar la relación más importante que jamás tendrás: la que tienes contigo mismo.
Cuando se rompe la confianza, es fácil culparse a uno mismo para explicar lo sucedido. En las siguientes secciones, analizaremos las mejores prácticas para restablecer gradualmente la confianza en uno mismo después de que se haya quebrado y romper de raíz el círculo vicioso de la autoculpabilización.
Reconstruir la confianza es un proceso desafiante y delicado, y comienza por reparar la relación más importante que jamás tendrás: la que tienes contigo mismo.
Reconoce tus sentimientos
El primer paso para recuperar la confianza en uno mismo es reconocer y aceptar las emociones. Es natural sentirse herido, enojado o confundido cuando se rompe la confianza. Tómate el tiempo para reconocer estas emociones, escribir en un diario o hablar de ellas con un amigo de confianza o un terapeuta.
Una advertencia: ten cuidado de no interiorizar estos sentimientos. Es tentador culparte por las acciones de los demás o sentirte responsable de lo que le sucede a otra persona. No lo hagas. Este es un hábito destructivo que puede llevarte por un camino de autoculpabilización y baja autoestima. En cambio, intenta concentrarte en reconocer tus sentimientos y aceptar que esas emociones están ahí.
Al abrirte a sentir, comienzas el proceso de sanación.
Practica la autocompasión
Durante este proceso, es fundamental practicar la autocompasión. Reconoce que todos cometemos errores, y esto también te incluye a ti. Trátate con amabilidad, paciencia y comprensión. Aunque nos gusta pensar que deberíamos haberlo sabido, la realidad es que vemos lo que queremos ver. Cultivamos nuestras relaciones con optimismo. No confundas bajar la guardia con una señal de debilidad.
Cuando decidimos permitir que alguien entre en nuestras vidas, es normal querer creer que velan por nuestro bienestar. Esto no es ingenuo, sino una señal de fortaleza. Se necesita fortaleza para ser lo suficientemente vulnerable como para dejar entrar a alguien en tu vida.
Establezca expectativas realistas
Establecer expectativas poco realistas puede llevar a la decepción y a una mayor pérdida de confianza. Sé honesto contigo mismo y fija metas alcanzables al aprender a confiar de nuevo en ti.
No te propongas hacer cosas que superen tus capacidades. Comprende que volver a confiar en ti mismo es un proceso de recuperación de la autoestima. Esto lleva tiempo. Recupérate a tu propio ritmo y anticipa los contratiempos. Si notas que avanzas más rápido de lo que te resulta cómodo o que te superas a ti mismo, reduce la velocidad.
Empieza poco a poco, da un paso a la vez y celebra cada logro que consigas.
La constancia es clave.
Reconstruir la confianza requiere coherencia en tus acciones y comportamiento. Cumple tu palabra y tus compromisos. Sin embargo, la coherencia no significa perfección. Habrá momentos de vacilación, y eso está bien. Retoma el rumbo cuando te des cuenta de que te has desviado. El objetivo es avanzar gradualmente hacia la coherencia.
Cumple tus promesas, sean grandes o pequeñas. Al demostrar constancia, te transmites a ti mismo el mensaje de que puedes confiar en ti.
Practica el perdón
A veces, la única manera de seguir adelante es dejar atrás los errores del pasado y perdonarse a uno mismo. Perdonar no significa que lo sucedido estuviera bien ni que fueras responsable del comportamiento de otra persona. Significa liberarse del resentimiento y la ira para poder concentrarse en el crecimiento personal.
Rodéate de personas que te apoyen.
Crear una red de apoyo con personas confiables y solidarias es fundamental para fortalecer la autoestima. Rodéate de personas dispuestas a escucharte cuando te sientas mal, celebrar tus logros, animarte cuando el progreso parezca lento y ayudarte a mantenerte responsable de las cosas más importantes en la vida.
Busca el apoyo de amigos, familiares o un terapeuta que puedan brindarte orientación, aliento y un espacio seguro para compartir tus pensamientos y dificultades. Su apoyo te ayudará a recuperar la confianza y la claridad en el proceso.
Practica la atención plena
Practicar ejercicios de atención plena puede ayudarte a recuperar la confianza en ti mismo. Practica estar plenamente presente en el momento y cultiva la autoconciencia. Esto te ayudará a identificar los desencadenantes o patrones de pensamiento negativos que puedan obstaculizar tu progreso.
Al practicar la atención plena, podrás explorar tu experiencia sin juzgarla y con aceptación. Esto te ayudará a comprender mejor lo que sucede en tu interior y a tu alrededor.
Al mantenerte consciente, puedes tomar decisiones conscientes que se alineen con la reconstrucción de la confianza.
La constancia es clave. Cumple tus compromisos y promesas, sean grandes o pequeñas. Al demostrar constancia, te transmites a ti mismo el mensaje de que puedes confiar en ti.
Celebremos el progreso
No olvides celebrar tus avances, por pequeños que parezcan. Reconoce y valora tus esfuerzos y logros a medida que reconstruyes la confianza. Celebrar estos hitos reforzará tu convicción de que eres capaz de cambiar y crecer.
Recuperar la confianza en uno mismo es un camino desafiante pero gratificante. Al reconocer tus sentimientos, practicar la autocompasión, establecer expectativas realistas, demostrar constancia, practicar el perdón, buscar apoyo, practicar la atención plena y celebrar tus progresos, puedes restablecer gradualmente la confianza en ti mismo después de que se haya roto. Recuerda que la confianza es un proceso, y con tiempo y paciencia, recuperarás la seguridad y la fe en tus propias capacidades.





