Los veo, hombres negros y morenos: Reclamando lo que siempre fue suyo
- Justine Astacio, LMHC

- 1 oct 2023
- 7 min de lectura
Antes de adentrarnos en cómo se manifiesta el trauma y las herramientas que pueden ayudarte en tu sanación, quiero hablarte, no como terapeuta, sino como una mujer de color que te VE.

Veo la desigualdad arraigada en nuestra sociedad y cómo puede generar conflictos internos mucho antes de que tengas las herramientas para comprenderla o afrontarla. Quizás te hayas visto influenciado por culturas que establecen expectativas sin enseñarte jamás cómo cumplirlas.
Desde temprana edad, en las aulas, en los espacios públicos y en la forma en que las figuras de autoridad te respondían incluso antes de que hablaras, esos mensajes pudieron haber sido claros y contundentes, o sutiles y confusos. Y en algún momento, la idea de "ser un hombre" te fue impuesta antes de que tuvieras la oportunidad de definirla por ti mismo. Ese tipo de presión deja huella.
Eres un hombre negro y moreno que se desenvuelve en un mundo que no siempre ha dado cabida a tu dolor ni a tu sanación. Eso no significa que no puedas recuperarla para ti mismo.
El apoyo emocional puede parecer distante o desconocido, y la vulnerabilidad puede generar inseguridad. Se espera que te mantengas fuerte, en silencio y sigas adelante sin que te enseñen a sentirte seguro ni a pedir lo que necesitas.
¿Y si, en lugar de aceptar las injusticias que se nos imponen, decidiéramos recuperar nuestra fuerza heredada y dirigirla hacia nuestro interior?
¿Y si nos permitiéramos ser más introspectivos, profundizar en nuestra autoconciencia y tratar esa autoconciencia como un superpoder?
¿Y si en lugar de huir de la incomodidad, la afrontáramos, la conviviéramos con ella, dejáramos que nos enseñara y permitiéramos que nos moldeara en lugar de destruirnos?
¿Y si conociéramos las múltiples versiones de nosotros mismos, aquellas que emergieron para sobrevivir con compasión, comprensión y gratitud? Esas partes aparecieron cuando nadie más lo hizo. Honrarlas es el primer paso para redefinir, desde tu propia perspectiva, lo que significa el apoyo emocional para ti.
Desde esa conexión interior, puedes empezar a expresar tus necesidades con claridad y confianza. Puedes empezar a construir relaciones no desde la supervivencia, sino desde la seguridad, la reciprocidad y la autenticidad.
Ya tienes lo que se necesita.
Tú eres el modelo a seguir.
Tú eres el ejemplo.
Eres suficiente.
Ahora que hemos mencionado algunas de las cosas que has estado cargando, exploremos qué sucede bajo la superficie.
Comprender cómo el trauma y el sufrimiento afectan la mente y el cuerpo puede ayudarte a entender tus reacciones y recordarte que lo que has sentido, y quizás aún sientes, es una respuesta humana natural ante las dificultades. Vamos paso a paso.
Trauma dentro de ti
El trauma no es solo lo que te sucedió. Es lo que tu cuerpo y tu sistema nervioso tuvieron que absorber cuando las cosas sucedieron demasiado rápido, fueron demasiado hirientes o duraron demasiado tiempo.
El trauma psicológico se produce cuando una experiencia sobrepasa tu capacidad de afrontarla y genera una sensación de desesperanza. Puede tratarse de un momento puntual de miedo o de una exposición gradual y constante al estrés que te desgasta con el tiempo. En cualquier caso, interrumpe tu capacidad para sentirte seguro, conectado y con los pies en la tierra.
Los diferentes tipos de trauma
Traumatismo agudo:
Un único suceso traumático, como un accidente, una pérdida o un acto de violencia, que deja una huella duradera.
Traumatismo crónico:
Exposición repetida o prolongada a la adversidad, incluyendo el racismo, la pobreza o entornos inestables.
Traumatismo complejo:
A menudo tiene sus raíces en la infancia. Implica experiencias de daño continuas y profundamente personales que son relacionales, invasivas y emocionalmente abrumadoras.
Los traumas no resueltos no desaparecen simplemente con el tiempo. Se manifiestan en el cuerpo, en tus reacciones, en tus relaciones y en la forma en que te desenvuelves en el mundo.
Para los hombres negros y morenos, el trauma es profundo.
Los hombres negros y latinos viven en la encrucijada del dolor personal y la injusticia sistémica. Se enfrentan a la vigilancia, el desprecio, los diagnósticos erróneos, la criminalización y el silencio. Se les dice que sean fuertes, pero rara vez se les brinda apoyo y comprensión.
Sin embargo, los hombres negros y morenos no son un grupo homogéneo. Algunos portan profundas herencias generacionales. Otros traen consigo historias de migración desde África, el Caribe, Centroamérica y otros lugares. Estas historias influyen en cómo se siente y se expresa el trauma.
Ya sea de primera o quinta generación, marcada por la cultura, la migración, la violencia o el dolor heredado, el impacto es real. Y también lo es la necesidad de una atención que respete tu humanidad en su totalidad.
El panorama emocional del trauma
(¿Cómo podemos usar nuestro cuerpo cuando no tenemos las palabras?)
La sanación comienza con la conciencia, no con el juicio. Prestar atención a lo que sucede en tu interior es el primer paso.
Pregúntate:
¿Qué siento en mi cuerpo ahora mismo?
¿Qué emociones están aflorando, aunque no pueda explicarlas?
¿Qué pensamientos o comportamientos se repiten constantemente y no se corresponden con mi verdadera esencia?
¿Estoy respondiendo con amor o con miedo?
El trauma puede nublar la claridad y desconectarte de ti mismo. Aprender a observar tu mundo interior es el primer paso para recuperar el control de tu vida. Sanar no se trata de olvidar el pasado, sino de crear espacio para el presente.
Cuando ocurre un trauma, el cuerpo suele reaccionar antes que la mente. El sistema nervioso se activa para luchar, huir o paralizarse. Si esa respuesta no se completa, la energía de supervivencia se bloquea.
Esa energía no desaparece. Permanece en tus músculos, tu respiración, tu postura e incluso tu digestión. Puedes sentirte nervioso, apagado o indispuesto sin saber por qué.
La sanación somática ayuda a reconectar mente y cuerpo. Te apoya para que notes lo que tu cuerpo recuerda y lo liberes de forma segura.
Técnicas de conexión con el presente: Prácticas que te ayudan a mantenerte conectado con el momento presente cuando surge el estrés o el pánico.
Escaneo corporal: Observar las zonas de tensión o entumecimiento y explorarlas con delicadeza.
Ejercicios de respiración: Utilizar la respiración consciente para regular el sistema nervioso y recuperar la consciencia corporal.
Movimiento: Caminar, estirarse, bailar u otras actividades físicas que ayuden a cambiar la energía.
Expresión creativa: Arte, escritura de diarios, música o trabajo vocal que permite expresar sentimientos sin necesidad de palabras.
Quietud y observación: Sentarse con las sensaciones y aprender a tolerar la incomodidad sin sentirse abrumado.
La sanación somática no requiere que relates tu trauma en detalle. Te invita a reconectar con tu cuerpo, a construir una sensación de seguridad y a avanzar a un ritmo que te resulte adecuado.
Trabajar con un terapeuta especializado en trauma o con un enfoque somático puede ser útil. Muchas de estas prácticas también puedes comenzarlas por tu cuenta.
Desde temprana edad, en las aulas, en los espacios públicos y en la forma en que las figuras de autoridad respondían a ti incluso antes de que hablaras, esos mensajes pudieron haber sido claros y contundentes, o sutiles y confusos.
Cómo superar las barreras para acceder a la atención médica.
Muchos hombres negros y latinos se enfrentan a verdaderos desafíos al intentar acceder a la atención de salud mental. Estos incluyen:
Acceso limitado a proveedores que comprendan el trauma racial.
Falta de representación entre terapeutas y clínicos.
Desconfianza profundamente arraigada en los sistemas de atención médica.
Estigma en torno a la salud mental en las familias y las comunidades.
Estas barreras son válidas. Pero no tienen por qué impedir tu recuperación.
Aquí hay algunas maneras de seguir adelante:
(Estamos aquí para apoyarte)
Empieza por la comunidad: las conversaciones de confianza con amigos, personas mayores, mentores o peluqueros pueden ayudarte a abrirte.
Utilice medios de comunicación fiables: los podcasts, los libros y los vídeos de terapeutas o sanadores negros pueden ofrecer un lenguaje y una perspectiva que resulten relevantes.
Busque atención culturalmente sensible: utilice términos como «conciencia del trauma», «sensibilidad racial» o «que afirma la identidad negra» al investigar proveedores. Revise las biografías y los sitios web para encontrar un lenguaje que refleje comprensión del trauma racial y la experiencia vivida. No dude en preguntar cómo apoyan a los hombres negros en su práctica.
Conozca sus derechos en la atención médica: Tiene derecho a hacer preguntas. Puede abandonar la atención de los proveedores que no lo atienden. Tiene derecho a encontrar una atención donde se sienta comprendido.
Un regreso a la plenitud
Nunca debiste haber tenido que cargar con todo esto sola.
No estás roto. No es demasiado tarde. No estás demasiado perdido.
Eres un hombre negro y moreno que se desenvuelve en un mundo que no siempre ha dado cabida a tu dolor ni a tu sanación. Eso no significa que no puedas recuperarla para ti mismo.
Tu recuperación no tiene por qué ser igual a la de nadie más. No tiene por qué ser rápida ni perfecta. Simplemente tiene que ser la tuya.
Pasos sencillos que puedes dar hoy
Haz una pausa y respira. Tómate un minuto completo. Siente tus pies. Deja que tus hombros se relajen.
Regístrate. Observa qué sensaciones o emociones están presentes. Sin juzgar.
Mueve tu cuerpo . Camina, estírate, baila o muévete. Deja que la energía cambie.
Expresa algo . Escribe en un diario, dibuja o habla en voz alta. Déjalo salir sin censura.
Busca ayuda . Conecta con alguien que te comprenda o explora el apoyo que respeta tu experiencia.
Date permiso para sentir y confía en que sobrevivirás a la incomodidad.
A todos los hombres negros y morenos que lean esto:
Te mereces la paz. No como recompensa, sino como punto de partida.
Te mereces una dulzura que te fortalezca.
Mereces sanar a tu manera, a tu ritmo, en tu verdad.
No estás solo. Te vemos. Estamos contigo. Paso a paso, respiración a respiración, mientras recuperas lo que siempre ha sido tuyo.
Imagina un mundo donde tú definas la seguridad, lideres con tu propio ejemplo y reivindiques tu valía.
Donde la confianza en ti mismo construye las conexiones que mereces porque todo lo que necesitas ya está dentro de ti.
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Astacio, J. (3 de julio de 2023). Liberar para sanar. Blog de Lotus Theory. https://www.lotustheoryny.com/post/releasing-to-heal
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